viernes, 3 de abril de 2009

Deja que la luna se tropiece en el tejado y mis temblores se ahoguen entre tus piernas. Mira mis manos, encuéntrate en cada uno de mis dedos. Escribe en mi espalda, juega con su tacto.


Pero, no escuches el reloj.

1 comentarios:

Svo dijo...

este blog me gusta más.
es un pequeño secreto