No dejes que me pierda entre los árboles, ni que mis gritos espanten a los pájaros. No me quites ese último cigarrillo, ni el pedazo de calma que me ampara. Quédate a pensar en flores y serpientes; y dejemos las despedidas para la madrugada.
Estudiante de comunicaciones de la Universidad Privada del Norte. Nacida en Trujillo y encarcelada en Huanchaco. Adora los libros, el arte, la literatura, los cigarrillos y la bohemia. No cree en el amor eterno y está presa en su idealismo. Atea desde los 14 años y amante de Baudelaire desde siempre.
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