martes, 10 de febrero de 2009

La danza.

Estos cuerpos que bailan sobre la cama, y tus uñas afiladas en mi espalda. Tu garganta que grita silenciosa, y mis labios escurriéndose por tu cuello. Esta adicta a tus manos tibias, y tu sangre enloquecida. Tus dientes enterrándose en mi ombligo, y tus brazos arrastrándome al purgatorio. La luna que canta, la noche que calla. El dulce deseo de clavarte mis penas, y morir contigo en cualquier orilla.