Este pedazo de soledad a la vuelta del pasillo
Y estos labios secos y distantes
Esta mujer que espanta los espejos
Y estos relojes que gritan enloquecidos
Tu cuerpo que tirita
mis huesos que tiemblan
Tanta desgracia
Para la hija de los cuervos
Tantas manchas
Sobre tu piel y la mía.

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