domingo, 8 de febrero de 2009

Como si la muerte fuera un susurro,
y tus silencios, el purgatorio
como si mis tobillos fueran frágiles
y tus manos, el puente de mis alientos.

Como si la luna me cobijara
y la almohada me devolviera tus cabellos
como si fuera un gato fugitivo
y tu espalda, mi escondite.


como si aún te quisiera
y tu camisa siguiera sobre la alfombra.