Si me muero que sea en tus manos; a la interperie de tus palmas y al abrigo de tus dedos. En la exquisita melodía de tu piel sobre la mía. En los susurros tímidos que se empañan en las ventanas, y el cosquilleo de tu ombligo. Si me asesinan que sea contigo; a puertas de un edén que se viste de sábanas y desnudez. Entre las mil mentiras que vendrán, y las tantas lenguas que se esfumarán por la mañana. A los pies de una promesa silenciosa que firmé con las uñas. Dentro de tu cuerpo, a afueras de una ciudad inocente. Solo tus pasos y mis colillas; la camisa tirada por el suelo y tus jeans sobre la silla. Si he de morir, será sobre tu espalda descubierta.

1 comentarios:
No te mueras
mi autoctona sexual,
putamadre
donde estas?
te extrano
arnulfa!!!!
:(
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